El primer rayo de sol se filtra a través de las cortinas pesadas del pent-house, iluminando ligeramente la habitación. Ethan parpadea, sus ojos ajustándose a la tenue luz que invade el espacio, mientras una punzada de dolor en su cabeza le recuerda la cantidad de alcohol que consumió la noche anterior. El estruendo lejano del tráfico de Londres le parece un eco lejano que reverbera en su cráneo. Se gira en la cama, y ahí está ella: la supermodelo inglesa Cara McAllister.
Sus rasgos perfectos,