Capítulo XI. Manos a la obra
Mientras espero el regreso de Leonard decidí rápidamente ir a darme una ducha para luego navegar en la web con la esperanza de encontrar algún lugar decente en el que pueda practicar yoga. Suena el timbre de mi apartamento - un momento - digo en voz alta desde el sofá de mi sala, al abrir la puerta veo que es Leonard acompañado de una mujer alta y con cabello castaño oscuro, viene acarreando un maletín de maquillaje profesional - Leonard esto debe ser una broma - le digo creyendo que lo que