Capitulo 8 Que locura
Reúno las cosas y pronto estoy en el estacionamiento. Voy a poner las cajas en el coche, apago la alarma y abro el maletero. Acomodo las cajas y cuando levanto las manos para cerrar la puerta, soy sorprendida por un par de manos sobre las mías. Mi cuerpo se congela al sentir ese toque inesperado. Reconozco esa piel, a pesar de no quererlo, el calor me invade y una corriente eléctrica recorre todos mis músculos. Aunque no quiera, su perfume me encuentra y mis sentidos adquieren una nueva dimensió