Respiro profundamente, utilizando toda la fuerza recién adquirida, y trato de mantener todos mis neuronios en alerta máximo para no perderme en esta mirada hipnotizante.
Asiento con la cabeza, sujeto su mano y permito que me lleve a la pista de baile. Nos ponemos frente a frente, él coloca una de sus manos en mi cintura y sujeta mi otra mano, nuestros cuerpos se unen, y comenzamos a movernos en armonía. Mantenemos nuestros ojos fijos el uno en el otro, deslizándonos por la pista como si estuviér