Mundo de ficçãoIniciar sessãoDividiendo la quietud de la noche, el suntuoso sedán redujo finalmente su marcha hasta detenerse con suavidad frente a la explanada del complejo residencial de Lupe, el cual lucía desierto.
—Muchas gracias, señor Walker —articuló Lupe al tiempo que descorría la portezuela del vehículo; no obstante, tras ganar el exterior, la dama experi







