Las dobles puertas del salón de banquetes privado se abrieron de par en par. Elly entró luciendo un sencillo vestido rosa que se ceñía con elegancia a su silueta.
Llevaba un maquillaje minimalista; sin embargo, era precisamente esa sencillez lo que hacía que su aspecto esa noche resultara sumamente refinado.
Erick, que se encontraba de pie en el centro del salón desde el principio, se quedó helado de repente. Su mirada se clavó en la figura que acababa de cruzar el umbral.
Por puro reflejo, l