"Gracias, Lil."
Windy colgó el teléfono y volvió a sumergirse en su trabajo. Sus manos se movían sobre el ratón y el teclado con una velocidad y precisión que solo posee alguien que ama su oficio. Las líneas se convertían en formas. Las formas se convertían en espacios. Los espacios se convertían en atmósferas. Los colores se elegían con un cuidado casi obsesivo, cada matiz considerado, cada contraste calculado.
No era solo un diseño para demostrar su valía ante el equipo. Era la destilación de