Toni asintió lentamente, aunque en su interior aún albergaba dudas.
—De acuerdo, señor Davin. Detendré la investigación.
—Bien. Ahora, vuelve al trabajo.
Toni recogió de nuevo su teléfono y salió del despacho del CEO. Aunque Davin le había ordenado que detuviera la investigación, en un rincón de su mente seguía habiendo un pequeño signo de interrogación que no podía ignorar sin más. Pero, como buen subordinado, debía respetar la decisión de su jefe.
No mucho después de que Toni saliera, la puer