Mundo ficciónIniciar sesiónErin despertó con la sensación cálida y agradable del abrazo de Aaron, pero lo que realmente le había despertado había sido la mano caliente de Aaron al aferrarse a su pecho, y la firme erección presionando contra su cadera. Se habían quedado dormidos y abrazados en el sofá, aunque a juzgar por el reloj en la pared solo habían pasado un par de horas.
Durante unos segundos, Erin intentó descifrar como escapar de







