Mano a mano

Aaron se cubrió el rostro y obligó a las cuatro empleadas a irse y no decir nada, las había amenazado, lo que no era de sus movimientos más heroicos, pero no permitiría que hubiera ningún daño colateral en el lugar, y una vez que estuvo solo en la casa, se asegurpo de tener cargada su munición y esperó al hombre en la habitación donde habían encontrado a Erin.

Luego de un par de horas, finalmente la puerta se abrió y un muy confundido Ethan Lafaurie lo miraba desde el otro lado de la puerta

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