Capítulo 44
AXEL
Apenas estuvimos solos unos momentos, Vale y yo cuando ella me abrazó dulcemente y me llenó de besos, pero apenas rocé su mejilla con mi mano y me di cuenta que ella tenía su cara muy mal por la cachetada que le dio Suzette. De inmediato, le preparé un té relajante y le di un desinflamatorio y ella no tardó en quedar dormida en mis brazos. La recosté en el sillón y la cobijé. Por mucho que quisiera tenerla en mis brazos, debíamos tener cuidado pues con Suzette en ca