“No, ya no la estás ayudando, te estás acercando demasiado. Es su pareja, Lew. No es tuya para reclamarla”. Cuanto más presenciaba, más entendía su odio hacia mi especie, realmente veíamos a los humanos como objetos.
“Ella no es de nadie para reclamar, se le debe permitir tomar sus propias decisiones”. Un pequeño gruñido surgió de mi pecho y supe que tenía que tragarme mi rabia, si me transformaba en medio del pasillo, entonces sí que habría graves consecuencias.
“Ella es humana, sus decisione