Sasha quita la guitarra de su regazo lentamente y la coloca a su lado en la cama. El aire a su alrededor parece más pesado cuando Miguel entra en la habitación, cerrando la puerta tras de sí, su presencia dominando completamente el espacio.
— Yo... yo... — Sasha comienza a hablar, pero su voz falla, el coraje se desvanece bajo la severa mirada de Miguel.
¿De qué tienes miedo? No hiciste nada malo — su conciencia le grita, devolviéndole el coraje. Sasha levanta el mentón, y Miguel arquea una cej