Sasha intenta soltarse, pero el dolor punzante en su cuero cabelludo la hace luchar instintivamente contra el agarre de Lovetta. Sin embargo, la fuerza de la lycan es muy superior, y se ve impotente, arrastrada como una muñeca de trapo mientras Lovetta la obliga a mirarla.
El pánico crece en el pecho de Sasha, temiendo que esto se transforme en algo aún peor. Ya había presenciado lo que Lovetta era capaz de hacer y sabía que, en su posición como esclava, no tenía defensa contra la crueldad de u