Mundo ficciónIniciar sesiónMiguel entra silenciosamente en la guarida en su forma lupina, su enorme cuerpo musculoso apenas haciendo ruido mientras cierra la puerta con la pata trasera con cuidado.
Sujeta la presa entre sus fauces, la sangre aún goteando de las heridas causadas por sus colmillos. El olor de la carne recién cazada impregna el ambiente mientras camina hasta la cama donde Sasha está acostada, acurrucada entre las sábanas en un nido que ella misma preparó, su pelaje blanco prácticamente mezclándose







