Mundo ficciónIniciar sesiónPedro entró en casa y, automáticamente, cerró la puerta detrás de sí. Caminó apresurado hacia el dormitorio, quitándose cada prenda de ropa hasta quedar completamente desnudo, una práctica a la que se había acostumbrado en estos largos meses. Desde que Helena asumió permanentemente su forma lupina para la gestación del cachorro, solo lo aceptaba en la "madriguera" si él estaba así.
Con un gran tr







