Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de la puerta cerrándose resuena por todo el apartamento. Mara entra cargando varias bolsas enormes, su rostro ligeramente exhausto, pero aún con un brillo de satisfacción por sus abundantes compras.
Ah, qué gratificante era para ella ir de compras en lugar de quedarse en el territorio esperando a que sus alfas volvieran con lo que creían que ella necesitaba, o tener que pelear con una hermana por algo que ambas querían.
Mara de







