Lovetta entrecierra los ojos, su expresión endureciéndose.
— Los cachorros crecen — contraargumenta Lovetta, su tono frío y calculador. — Y llevan la sangre de un traidor en sus venas.
Sasha no retrocede ante la dura declaración de Lovetta. Respira hondo, intentando mantener la calma mientras siente el peso de las palabras de la lycan. Aun así, no puede dejar que esa lógica prevalezca.
— La sangre no define el carácter — rebate Sasha, su mirada fija en la de Lovetta, transmitiendo una convicció