La última promesa del vampiro Capítulo 12.
En un lugar extraño, pero acorde al ambiente que se mantenía de forma permanente y catastral en el lugar, había una cueva perdida entre la inmensidad de la maleza del bosque, que tenía ciertas cosas muy particulares, incluso creadas especialmente por Marco.
Ahí el guerrero rastreador se encuentra con una sonrisa al mismo tiempo que aprieta con su mano el mango de un látigo con tal fuerza que sus dedos se vuelven blancos.
La sonrisa de satisfacción que inunda su rostro es tal que puede provocar