C40- LADRÓN DE BESOS.
C40- LADRÓN DE BESOS.
Kiara intentó apartarse, pero él no la dejó ir.
—Ángel... ¿por qué corres?
Ella no respondió, pero sí mantuvo la mirada dura, aunque por dentro ardía, entonces él sonrió, pícaro, seguro y enamorado y antes de que ella pudiera reaccionar, la llevó de vuelta a la mesa.
—Ven comamos.
—Oye, ¿Qué estás haciendo?
La sentó en sus piernas, en contra de su voluntad y la acomodó como si ese fuera su lugar natural. Kiara quedó rígida, los dedos tensos sobre la mesa y aprovechó para d