Escapando del Posesivo Príncipe Alfa.
Escapando del Posesivo Príncipe Alfa.
Por: 192
El principio de su calvario.

Punto de vista del autor....

—Salud.

En el bar más famoso de la capital se celebraba el cumpleaños número 18 de Selene hija de una aventura con otra mujer del Alfa Eros Black de la manada Redstone.

La esposa ahora de Eros, la señora Black odiaba a muerte a Selene por el simple hecho de tener el mismo rostro de su madre así que siempre se hizo cargo de hacerle la vida imposible a Selene mientras pudiera.

—Llévate a la princesa a descansar.

Después de beber una copa de vino que le ofreció su madrastra inocentemente, Selene se comenzó a sentir extremadamente caliente.

Su cuerpo ardía en llamas, no tenía control de su cuerpo, sus piernas temblaban ligeramente por lo que no pudo poner resistencia.

La doncella de su madrastra la llevó de la sala privada y la encerró en un cuarto de ese bar que estaba completamente oscuro, apenas la luz de la luna se colaba en las cortinas.

Por instinto comenzó a sacar la ropa, quedando en una simple ropa interior.

Cuando estaba a punto de entrar al baño, la figura de un hombre apareció. 

Aparentemente parecía como si recién hubiera tomado una ducha, su cabello estaba revuelto y húmedo pequeñas gotas de agua se esparcen en su torso desnudo.

Selene trago saliva, ante la vista, un deseo desconocido se encendió dentro de ella, la sensación se deslizó por todo su cuerpo hasta llegar a su punto más sensible entre sus muslos, en el momento en que sus fosas nasales se llenaron de aquel dulce aroma irreconocible. 

Otro episodio de calor invadió su cuerpo, su espalda se arqueó contra la pared. 

Un gemido se escapó de sus labios e instantáneamente su mano se estiró para taparse la boca.

Entonces fue que cayó en cuenta, su madrastra le había colocado algo a su bebida. 

Para que entrara en celo repentinamente, su primer pensamiento fue huir de allí pero antes de darse cuenta el agarre de unas grandes manos en su cintura, tiraron de ella, haciéndola balancear hacia adelante.

—Mió —gruñó como un animal eufórico, antes de aplastar sus labios sin demora.

Pronto la habitación se llenó de gemidos.

Un mes después…

—Quítate ¡JURÓ QUE LO VOY A MATAR! —el rugido furioso de Adán hizo estremecer a su hermana quien lo miró con ojos suplicarte para que bajara la voz. 

Ella no se atrevió a moverse y se mantuvo frente a su hermano.

—¡Por favor! —imploró Selene en un murmullo aun mirando fijamente a su hermano con ojos suplicantes.

—¿¡Cómo te atreves a defenderlo, después que te has embarazado!? —cuestionó él con rabia y a la vez indignado.

Selene bajo la mirada avergonzada, mordió su labio inferior que temblaba ligeramente. 

Si solo su hermano supiera la realidad.

—No …fue ..su… culpa —titubeó poco después con suavidad, sin atreverse hacer contacto visual con su hermano.

El rostro de Adán, se oscureció de la rabia y miró fríamente al chico que estaba detrás de su pequeña hermana.

—Me casaré con ella —dijo Kanu, empuñando sus puños.

Adán dio una risilla y dijo: —¿Eres consciente de la estupidez que acabas de decir? Suponías que debías cuidarla, eras mi mejor amigo ¡Confié en ti! ¿Y qué hiciste tú? La embarázate cuando sabías que no era tu compañera destinada ¡LA HAS JODIDO!

Kanu trago grueso, sabía que Adán tenía razón; pero él realmente amaba a Selene desde la primera vez que la vio y aunque sabía que sus sentimientos eran incorrectos hacia la hija del Alfa.

Cuando él era un simple guardia que se ocupaba de su seguridad, pero simplemente no pudo evitarlo, mucho menos cuando Selene más necesitaba de él.

Selene giró abruptamente y lo miró sorprendida. 

—Kanu… … Tu---- intentó protestar, pero la voz de su hermano la dejó sin palabras.

—¡Abortaras! A esa cosa.

La voz de Adán era fría y aunque era tranquila, helaba hasta los huesos.

El cuerpo de Selene tembló ligeramente ante de voltear a mirar a su hermano con sus ojos cristalizados.

—¿¡JAMÁS!? — exclamó Selene entrando en pánico, mientras el corazón le palpitaba con fuerza. Una niebla de dolor cruzó por sus ojos—. ¡No…..! ¡No, es eso! Es mi bebé.

Adán miró sobriamente y con recelo el vientre plano de su hermana.

Kanu dio un paso adelante con la intención de tomar la mano de Selene, pero su gesto fue detenido cuando otra persona entró en la habitación.

—Supuse que aquí estarían. El Alfa solicita sus presencias, chicos —anunció Diana la doncella personal de Selene.

Adán iba a decir algo, cuando un fuerte bombardeo hizo que todos se sobresaltaron.

—¡ESTAMOS BAJO ATAQUÉ! —gritó Adán, antes de convertirse en lobo rápidamente al igual que Kanu y arrojaron a las jóvenes sobre sus espaldas antes de correr a uno de sus escondites en los prados.

—¿Qué fue eso? ¿Estamos bajo ataque? Adán ¡O Dios mío! Kanu... ¿Hay que llamar a papá? —Selene estaba en pánico y podían escuchar más bombardeos.

La tierra debajo de ellos temblaba horriblemente cada vez que su manada era bombardeada.

Adán unió su mente a Selene y gruñó: —No sé nada. Será mejor que salgamos y....

—No puedes salir... es peligroso —Selene abrió mucho los ojos.

—No te preocupes, este es el escondite más nuevo. ¡No mucha gente lo sabe y, es mejor que te adentres más... y te quedes allí...! i SIN importar qué! Te juro que voy a buscarte —Adán casi gritó al final y Selene solo pudo asentir un poco.

Ambas chicas presenciaron cómo Adán y Kanu se marchaban, pero se miraron los pies cuando volvieron a temblar. 

Ellas caminaron en la oscuridad, su única ventaja era su visión aguda que les permitía ver en la oscuridad. 

Pasaron horas caminando hasta que se sentaron en medio de la cueva.

Pronto escucharon una conmoción que se abría paso en la cueva.

Ambas chicas contuvieron la respiración, pero Selene se apresuró a sentir consuelo. Podía decir desde aquí que era Adán.

—Adán... ¡Estamos aquí! —Selene gritó antes de correr en esa dirección.

Diana inhaló profundamente y trató de olfatear con cuidado. 

Todavía podía sentir el pánico en el aire y se apresuró a gritar.

—¡NO, ESPERÁ!

Selene pronto vio a Adán, que se había convertido en su forma de lobo y tenía la boca ensangrentada. 

Ella se dio cuenta de que estaba en una pelea, pero nada pudo detenerla para correr por su hermano. 

Ella se apresuró a pasar por su cuello y preguntar.

—¿Estás bien? Me asuste. Pensé que moriría antes de que llegaras a verme ¿Dónde está Kanu?

—Selene...—su hermano unió su mente a ella y tenía miseria en su voz cuando dijo: —... CORRE... corre por tu vida y la de tu cachorro.

Selene resopló un poco con incredulidad y a la vez pánico.

—¿Qué... qué estás diciendo? —ella agarró su pelaje con más fuerza—. ¿¡Dónde está Kanu!?

—¡Está muerto! Todo está destruido. La manada Redstone, nuestro lugar y nuestra identidad.

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