Agustin suavemente se acercó a Mónica para despertarla.
— ¿Querido? ¿Qué pasa?
— Cariño, es hora de levantarse. La hora apremia.
— ¿Qué dices? ¿No entiendo?
— Nos casaremos hoy, nos esperan en una hora en el templo.
— ¿Eh?, ¿Tan rápido y a esta hora?. Dijo Mónica con confusión.
— Lo sé Cariño, no es lo que hubiera querido, pero las cosas están por complicarse es mejor ser precavidos.
— ¿Qué quieres decir?
— Mi abuela llegó al Palacio, nunca fui de su agrado me aceptó solo por los logro