Mónica a pesar de las francas advertencias muy pronto dejo de pensar en ello y solo volvió a su habitación a descansar, ya que se la había pasado trabajando sin parar.
Agustin por su parte recibió en su oficina a Leonardo.
— Leonardo, dime que se te ofrece o en que puedo ayudarte.
— Bueno, en realidad quise solucionarlo por mi cuenta, pero en verdad se me hace muy difícil más aún porque no conozco muy bien a los de Ciudad Celeste y la verdad me ayudaría mucho a encontrar a una persona ya sab