Todo lo que sucedió me descolocó viéndome en una difícil situación pues no tenía idea de que hacer o cómo reaccionar. Y aunque me pedían alejarme de Agustín no sabía cómo hacerlo, en momentos como estos mis dudas aparecían de la nada y era imposible detenerlas por lo que lo único que hice los próximos días fue llevar los asuntos de la empresa a casa y me encerré allí pues tenía los ojos hinchados una cara demacrada del poco sueño que había estado teniendo últimamente.
Así pasaron los días y ya