Mientras David me llevaba a la clínica, mi mente se regresó a esos días como prepago. Rodrigo había escogido a un selecto grupo de chicas entre las que estaba yo para ir por un fin de semana a estar con unos comandantes guerrilleros, tremenda sorpresa la mía cuando al llegar mis ojos se cruzaron con los de David. Nos miramos y él me reconoció al instante, no esperó a que nadie hablara cuando se levantó de su mesa de comandantes y dijo que estaba muy necesitado, por eso se iba todo el fin de sem