*—Clayton:
Esto era vergonzoso, pero por algo se debía de empezar.
Luego de su caliente noche con Luc, su Buen Samaritano, habían pasado dos semanas y Clayton quería continuar experimentando la clase de placer que sintió con este, pero era muy vergonzoso preguntarle si quería volver a tener esa clase de intimidad con él.
No habían tenido otra llamada caliente desde ese día, pero si habían estado hablando. Cada noche y a la misma hora, Luc lo llamaba para saber cómo le había ido en el día y aunq