Mundo de ficçãoIniciar sessãoObservaba a Tomas intentando no volver a dormirme, era muy temprano, ni siquiera había amanecido. Él estaba arreglándose para ir al aeropuerto.
—¿En serio no quieres que te acompañe? —bostecé—. Podría vestirme muy rápido.
Cuando él se había despertado, quise levantarme también, pero insistió en que no era necesario que lo acompañara, prácticamente hizo que me acost







