Mundo ficciónIniciar sesiónEl desayuno estaba exquisito como siempre, pero hoy tenía un sabor más afrodisiaco.
Y sí, hablaba de Tomas Galger y sus miradas llenas de fuego.
Si continuaba así iba a mandar todo al diablo y a lanzarme sobre él.
—Hace algo de calor, ¿cierto?
Amaba a Dexter, pero a veces podía ser un bastardo.
—Para nada —respondió mi padre, despreocupado—. Solo tú lo notas porque e







