Mundo de ficçãoIniciar sessãoRespiré profundo y tomé el agua para beberme el vaso entero.
Había estado a punto de dejar que mi mente me retuviera, nunca me había pasado con algo así, claro que nunca había tenido a una Verona Robinson.
—Eres encantadora.
La suave risa de la joven mujer me hizo mirar hacia ella.
—Gracias, Dana.
Se sentó a mi lado, no tuvo opción, los otros puestos se encontraban ocupados.
—Us







