Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaba en la sala de espera sola, claro que era mi culpa, no le había pedido a nadie que me acompañara porque Tomas me dijo que vendría, sin embargo no había llegado aún. Desde que había regresado a Verona mi familia me cayó encima, no me molesté demasiado por lo que ellos sentían al respecto, eran mis decisiones, era mi vida. Por fortuna, esta vez solo me escucharon, no reclamaron, no juzgaron, solo me escucharon y me dejaron en







