Estaba frío, desolado, agonizante. Todo oscuro, todo negro no podía ver nada. No podía moverse, no podía respirar, no podía… se estaba quemando por dentro. Su cuerpo latía al punto de doler. Tenía que calmarlo, tenía que completar el enlace que lo mantenía atrapado en un círculo vicioso y aparearse, eso era lo que dictaba su mente.
Espera…
Solo tenía que…
Abrir sus ojos. Pero aun así no había nada, no había nadie.
¿Dónde estaba? ¿Dónde estaban sus padres?
¿Dónde estaba su lobo?
***
-Espera, esp