Chiara:
Corro por mi vida y veo a Alba qué viene hacía mí.
– Maldita sea ¿Dónde estabas chiara?
Dice respirando agitada.
– Esa cosa... Me quería comer...
Digo tratando de respirar con normalidad.
¿– Estás bién? ¿No te hiso nada?
Me pregunta con preocupación revisándome.
– No, un lobo me negro me salvó.
Hablo mirándo hacía atrás.
– Bién, ven vamos.
Dice tomándo mi mano para empezar a correr a todo velocidad.
Llegamos a un lugar que parece una cueva y nos detenemos.
– Es aquí.
Dice tocan