Nicki la miró nerviosa, no quería pedírselo, tampoco quería contarle la verdad. En fin, tendría que ser creativa y esperar que él le creyera.
—Yo…— no sabía cómo encarar la situación.
—Dime, trataré de ayudarte como pueda— parecía tan conciliador
—Bueno, yo, mmm… tendré que hacer un viaje. — ya estaba, lo había dicho
—¿Un viaje? ¿y eso? ¿a dónde? — inquirió visiblemente confundido
—A Sudamérica. Tengo un cliente allí. Se adelantaron sus planes así que debo ir antes. Tenía pensado comentártelo