-Hola Daniel, gracias por venir por mí -dije con gran emoción. Me encanta que haya venido por mí, aunque estoy nerviosa aún por los besos que nos dimos en la playa. Aunque pasamos el fin de semana juntos, no nos volvimos a besar. Presiento que él me está dando mi espacio y dejando tiempo para que aclare mis sentimientos. Daniel es muy bueno y lo aprecio mucho.
"Vamos, sube princesa", me dice con una ligera sonrisa mientras me abre la puerta de su auto.
Le correspondí de la misma manera, con mi