Después de la cena, Laker se escapó de su casa con Ostana en sus brazos, alegando que tenía “asuntos urgentes” de los cuales ocuparse, aunque estoy bastante segura de que el único “asunto urgente” estaba en sus pantalones. Nos dejó a Emrys y a mí solos el uno con el otro. Él se sentó en un lado del sofá, yo en el opuesto y frente a nosotros, un programa de Netflix se reprodujo sin que le prestáramos atención en la televisión. Mis dedos ocupados enviando mensajes de texto a mi mamá.
Mamá, 8:39