Ignacio
Camila se mantiene en silencio y abrazándome a estado rechazándome porque seguro le gusta bastante el maldito de German Palacios, desde que llegué de París estaba como un ciego y no quería ver la realidad, me separo y la miro fijamente la conozco también que juraría que ella está pensando en él maldito pandillero ese, y yo no me dejo robar lo que es mío y si no le e reclamado lo de German es porque no la traje para eso…
Tocan la puerta de mi dormitorio —Ya vuelvo mi pecosa —cuando abr