Él también me miro unos segundos y respondió:
—No primero vamos a dar un recorrido por el yate y después hablamos de eso —extendió su mano, pero antes me comí otro sushi y me termine de tomar mi segunda copa de champaña, después limpie mi boca con una servilleta… tome su mano y entramos a la sala del primer piso, donde hay varios sofá blanco caminamos un poco más y también hay un bar.
La claridad entra por las grandes ventanas, seguimos caminando y subimos al segundo piso ahí está otra pisci