—¿Por qué? —pregunta serio escudriñando mi rostro.
—Porque no vivo aquí y porque mi tía se va a preocupar cuando llegue y no me encuentre.
Él me voltea dejando mi espalda apoyada en su cama y debajo de su pecho, empieza a meter su mano debajo de mi blusa, para acariciar mi abdomen uno de sus dedos los lleva a mi ombligo y trago fuerte porque ese no es el único lugar donde deseo sentir sus caricias.
Reacciona Camila la masoquista o quieres que te vuelvan a romper el corazón, Ignacion puedo ll