—Estamos bien ahora, ¿verdad? —preguntó él.
Camila asintió.
Eric se inclinó un poco para observarla mejor.
—Guau… es realmente hermosa —murmuró.
—Somos amigos de Alexander —aclaró Blake, sin dejar de mirarla.
—Sé que no está aquí ahora. Mejor subiré a mi habitación. Tómense su tiempo y disfruten sus bebidas mientras lo esperan —dijo antes de retirarse.
—¡Dios mío! Se ve tan bonita ahora —susurró Eric.
—Contrólate, Eric. Sé que se la habrías robado a Alexander el día de su boda —b