Mundo ficciónIniciar sesión—Cariño, dime por qué lloras. Respóndeme. ¿Por qué sigues llorando y no me das ni una sola respuesta? ¡Charlotte! Los nervios me están matando... —repetía Lidia. Abrí los ojos y la vi frente a mí, su cara expresaba cuán preocupada estaba. —Gracias al cielo que estás bien. ¿Qué sucedió? Solo estabas sentada ahí. Estuviste sonriendo gran par






