Mundo ficciónIniciar sesiónTerminé de bañarme y de quitarme toda la arena que tenía encima. El aroma a azufre al fin se había ido, aunque bueno me había prácticamente acostumbrado a él, a esta altura. Pensé en David y en cómo no se había ni inmutado con ese aroma. Me preguntaba si de verdad sabía tan poco, como que solo éramos simples demonios con habilidades adicionales. Le dije a Lidia que confiar&







