Al ver que Elon, tardaba demasiado, Ross decide ir hasta donde estaba viviendo a su exesposo, «Alex, si no me quieres responder las llamadas, me vas a tener que recibir, pobre de ti si te llevaste a la niña sin mi permiso», pensó.
Estando frente al edificio, Ross trata de calmarse, no quiere cometer un error al reclamarle a Alex. A pesar de que le quiere decir muchas cosas a su expareja, se contiene por el bienestar de la pequeña, después de todo, ella es la más afectada en esta situación.