Capítulo 52. Dos por el precio de uno
La peor de sus pesadillas estaba haciéndose realidad. Brooke sintió la garganta secarse cuando el hombre se acercó a él y le acarició el rostro. El deseo de vomitar fue demasiado para contenerse y vació el estómago a los pies de Paul.
—¿Tanto miedo me tienes, Brooke? —la voz de Paul sonaba divertida. El maldito hombre estaba disfrutando la reacción del muchacho.
Era eso lo que alimentaba la maldad de Paul, el miedo reflejado en los ojos de su víctima. Lo había disfrutado mucho la primera vez, c