Capítulo 37
Después de disfrutar de un delicioso desayuno, Clara, Kevin, Lucas y sus amigas se dirigieron al parque de diversiones. La emoción estaba en el aire, y Clara no podía evitar sonreír al ver las luces brillantes y escuchar las risas de los visitantes. Era un día perfecto para disfrutar de la compañía de sus amigos, además de su novia y de la adrenalina de los juegos. El olor a algodón de azúcar llenaba cada espacio y ni siquiera sabían hacia donde ir primero.
—¡Vamos a la montaña rusa