Capítulo 59: Amistad y apoyo.
Moví mi hombro y su cabeza cayó un poco, dándome un golpe en el pecho.
—¿Por qué hiciste eso? —preguntó molesta, frunciendo el ceño. Sus ojos reflejaban confusión e irritación.
—Lo que pasa es que me dio un calambre en el hombro —respondí, tratando de justificar mi reacción involuntaria. Pero ella no parecía convencida.
—¡Mentiroso! —exclamó, exasperada.
—Iré a darle el pésame a Hanna y a Amelia, ya vuelvo.
Se alejó rápidamente mientras yo la observaba fijamente, sin poder apartar la mirada