Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Aura iba de regreso a la oficina de abogados solo podría preguntarse ‘¿Estarás dispuesto a decirme la verdad Maurizio?’… Quizás ella misma no debería ser capaz de juzgarlo porque sabía Dios cuantas cosas mantenía ocultas de él y de todo el mundo. Pero el corazón se vuelve ciego a veces, y muy necio, y siente celos hasta del aire que rozaba su piel; por momentos estaba desesperada por terminar su caso, que el quede libre de toda acusación y poder correr a sus brazos. Te juro que en es
Hola!!! Me alegra que estés por aquí.







