Las horas transcurrían sin prisa, el sol lentamente comenzaba a abandonar el horizonte para darle paso a su contraparte, la brillante y enigmática luna. Mientras Dominick y Ethan ahogaban sus penas en alcohol, en algún bar alemán, Mónic y Rachel aprovechaban el día adelantando lo más que podría el comercial que debía ser lanzado en muy pocos días, ya que la menor d ellas dos deseaba terminarlo lo más pronto posible , mientras más rápido ultimaran detalles más rápido regresaría a su vida, lejos