Capitulo XVII: Un juego que pueden jugar dos.
Podía asegurar que Domincik Carbajal era el hombre más apuesto y seductor que había conocido en toda su vida y vaya que había conocido muchos hombros, al haber sido una bailarina erótica en el bar de su madre se había enfrentado a un sin número de clientes que la deseaban y nunca habían podido tenerla.
Pero Domincik Carbajal se salía de todos los estándares que ella conocía, era simplemente una maravilla de hombre, la tentación cobraba vida con solo escuchar su respiración, con solo ver cómo ha