DARIAN
El silencio que siguió al ataque a la residencia central no era de paz, sino del acero que se afila en la oscuridad.
Mientras las patrullas peinaban el perímetro asegurando que el rastro de Vane se hubiera disipado por completo en las cumbres del sur, Aiden y Kai se habían encerrado en el archivo subterráneo de la cueva ancestral. Ese recinto, cavado en la piedra profunda sobre la manada Blackwood, albergaba los documentos más antiguos de ambas manadas: códices que nadie habia vuelto a a