Marko
Mientras estábamos juntos en mi habitación, sentía que mi corazón latía con fuerza, solo por ella. Le susurraba palabras de amor al oído, sintiendo que éramos perfectos el uno para el otro. Cada momento que pasaba con ella me hacía estar más seguro de que nuestra unión era especial y duradera.
La suavidad de su piel desnuda debajo de mis manos me hacía sentir una felicidad que nunca había experimentado. Cada toque, cada caricia, era como una melodía de emociones que inundaba mi ser. No pod